Vero, de La Opinión de Mamá: “Que esté en tu barriga no le da el don de ser mejor que el que ha estado toda la vida en tu corazón, son hijos por igual”

La blogger Verónica, de La Opinión de Mamá, fue una de las primeras personas en responder a mi llamada en las redes sociales buscando personas para entrevistar. Su twit/respuesta decía algo así como: “si te interesa, aquí tienes mi testimonio sobre infertilidad, adopción y embarazo sorpresa”. ¡Cómo no me iba a interesar! A mí y a los que leéis este blog, no tengo duda.

Os dejo con su presentación y su testimonio.  

Vero

Vero con su marido y sus dos hijos.

Tengo 36 años – aunque me queda ya poquito para cambiar de cifra – y soy secretaria de Dirección con especialidad en Relaciones Públicas y Protocolo, aunque no ejerzo como tal, sino que lo hago de Community Manager de algunas pequeñas empresas y de Consejera Delegada de la empresa familiar, amén de todas las profesiones que se ejercen en el papel de madre.

Me encanta la fotografía (aunque la tengo abandonadita), la música, la montaña y viajar (aunque por el fútbol del mayor, el zoo que tenemos en casa y el hecho de tener una segunda residencia, han hecho que esta afición la practique una vez al año).

Estoy casada con un hombre adorable, padrazo y trabajador y tengo dos peques: Pau, el mayor, que tiene 8 años, y Marta, la peque, que tiene 4.

  1. Vero, convertirte en madre no ha sido precisamente un camino fácil. Tus dos hijos, Pau y Marta, llegaron de formas bien distintas. Cuéntanos.

 No, la verdad es que no ha sido para nada un camino fácil… Cuando decidimos tener hijos, estos no llegaban así que tras unos años, decidimos saber el motivo y esto nos llevó a tratamientos… Los hicimos todos y ninguno funcionó (si bien cabe decir que la FIV ni siquiera sabemos si se llevó bien a cabo ya que hubo un terrible problema que casi me cuesta la vida por un error médico pero bueno, lo dejaremos en que no tenía que ser y ya está). Al ver que nada funcionada, decidimos adoptar y así llegó Pau.

Unos años más tarde, me quedé embarazada de forma natural y llegó Marta a nuestras vidas…

  1. Como dices, tras ver que no te quedabas embarazada de manera natural, tu pareja y tú buscasteis ayuda médica. ¿Qué tratamientos te hicieron? ¿Cómo fue esta experiencia?

Hicimos de todo Inseminación Artificial, Fecundación In Vitro…
¿La experiencia? Pfffff, un cúmulo de sensaciones que puedo resumir en: esperanza, desilusión y desesperación.

  1. ¿Cuándo os planteáis la adopción? ¿Cómo fue este proceso? ¿Por qué Rusia?

Nos planteamos la adopción tras la FIV rara, porque no sabemos cómo catalogarla.
Ahí ya decidimos que estos procesos se habían acabado para nosotros y que era momento de cambiar de manera de hacer.

El proceso de una adopción es duro, porque no cae del cielo. Hay que hacer unos cursos, pasar unas pruebas de idoneidad, elegir país y esperar, esperar y esperar… En el caso de Rusia, esperar asignación de región, después asignación de niñ@, después poder ir a conocerlo, después conocerlo y venirte sin él o ella, después ir a un juicio para ser sus padres, después volverte sin hasta que salga sentencia definitiva y DESPUÉS, el último, ir a por tu hij@.
Enfatizo los “después” para que la gente que lea se dé cuenta de que es un proceso largo en el que los nervios están a flor de piel y los sentimientos se magnifican, TODOS (ansiedad, miedo, nervios, angustia, ilusión, esperanza, desesperación…).

Es un proceso que a veces pienso que o une, o separa a la pareja.

¿Y el porqué de Rusia? Entre otras cosas, porque es el país en el que la adopción está más legalizada y controlada, sin medias tintas de por medio.

  1. Y unos años después, y sin esperarlo, te quedas embarazada. ¡Imagino que no os lo podíais creer!

Bueno, eso fue una alegre sorpresa… Recuerdo una anécdota en la que me encontraba francamente mal (angustias y tal) y le pedía a la “gastro” que creía tener que se fuera ya…Fue precioso aunque el embarazo, uffffff… Pero al menos el parto fue muy bueno.

  1. ¿Qué consejo darías a otras familias que están pasando por alguna (¡o todas a la vez, como tú!) de las situaciones que has vivido? Un embarazo que no llega, un tratamiento de fertilidad, un proceso de adopción, un embarazo inesperado…

Les recomiendo, sobre todo, tranquilidad porque los nervios y la ansiedad son malos consejeros tanto para los tratamientos como para la situación de la pareja, porque aunque haya gente que piense que no se pasa mal, puedo asegurar – al menos en nuestro caso – que la preocupación, nervios, etc. es de ambos…

En la adopción, tres cuartos de lo mismo… Es duro, muy duro, y se ha de estar seguro de lo que se quiere y, sobre todo, que es para toda la vida… Porque ha habido casos que parten el alma…

Y en cuanto al embarazo inesperado, pues que es precioso, es una alegría tremenda pero siempre hay que recordar una cosa, que esté en tu barriga no le da el don de ser mejor que el que ha estado toda la vida en tu corazón, son hijos por igual.

Y hago énfasis en esto porque, al verme con la barriga, había gente que se atrevía a preguntar “y ahora qué” o decir “esta si es de verdad”. Y mi respuesta era: “ahora nada, el mayor y la pequeña, dos hijos, igualitos…“y “los dos son de verdad, ¿o es que el otro tiene caducidad?”…

Gracias Nerea por esta entrevista que me gustaría que sirviera para que parejas “infértiles”, como se suelen denominar, vean que siempre hay una solución. Y, sobre todo, que no se menosprecien ni se vean inferiores o diferentes.

Gracias a Verónica por contarnos su historia tan íntima y personal, que imagino que aunque haya pasado el tiempo, sigue sin ser fácil. Una mami valiente, sin duda.

Preparando la llegada del bebé: la canastilla del hospital

Hace unos días, una amiga me preguntaba qué cosas son imprescindibles en la bolsa o canastilla del hospital. La verdad es que la respuesta no es fácil, ya que, en primer lugar, dependerá del hospital o centro donde dar a luz e incluso de la población o comunidad autónoma en la que nos encontremos. Cada centro tiene unos “requisitos” y solicita que los papás lleven más o menos cosas. Aun así, quiero arrojar un poco de luz sobre este tema que resulta a veces un poco confuso y voy a detallaros qué lleve yo, tanto en mi bolsa como en la del bebé.

Canastilla del bebé
Algunos hospitales o en las clases de preparación al parto entregan una lista interminable de cosas que meter en la bolsa. Lo normal es que la mamá y el bebé estén unos 2 o 3 días en el hospital (4 o 5 en caso de cesárea) así que olvidaros de meter 12 bodies y 6 conjuntos, porque vais a ir muy cargados para nada. Esto es lo que nosotros llevamos para 4-5 días (al final fueron 3):ropa_bebe2

  • Bodies de manga larga: 4. Da igual que el bebé nazca en pleno julio, tienen que ser de manga larga. Los recién nacidos no regulan la temperatura y necesitan estar tapaditos.
  • Pantalones o polainas (los pantaloncitos con pie): 3-4. Para taparles las piernecitas y los pies (podéis llevar calcetines, pero con los mini piececitos que tienen, suelen perderlos fácilmente, así que las polainas son mucho más cómodas).
  • Camisetas: 2-3 Para ponerle encima del body en caso que sea necesario. Los pantalones y camisetas los podéis sustituir por conjuntitos completos o peleles/pijamas de pierna larga.
  • Gorrito, calcetines y manoplas. El calor del cuerpo humano lo perdemos por la cabeza y los pies, así que estos deben estar tapaditos en el caso de los bebés. Las manoplas son porque a veces los niños nacen con las uñas muy largas. Los primeros días, en los que se exploran y descubren la cara, se arañan mucho y esta es una forma de evitarlo. También se las podéis limar o cortar, pero por si no tenéis mucha soltura, os recomiendo las manoplas.

    Pensad que los bebés tienen que ir cómodos el máximo tiempo posible, así que olvidaros de chaquetas con botones, tejanos y ropa muy cuqui pero que ni resulta práctica ni confortable. Los bodies y pijamas es mejor si tienen las aberturas delante o a los lados, al menos hasta que le pilléis el truquillo a cambiar a un bebé. Elegid prendas 100% algodón, y no os olvidéis de lavarla antes (con jabón neutro y sin suavizante) y cortarle las etiquetas para que no les piquen.

  • Arrullo o mantita. Para envolverle y taparle cuando lo acurruquéis a vuestro lado o cuando lo cojáis en brazos y no coja frío. Como en el caso de la ropa, optad por prendas suaves sin elementos decorativos que les puedan molestar o lastimar.
  • Pañales y toallitas. Algunos hospitales os los darán, pero en muchos hay que llevarlos de casa. ¿Cuántos? Es difícil calcularlo, pero contad que los primeros días los bebés hacen caca muy a menudo, así que vais a necesitar unos 20 o 30.
  • Neceser. En este apartado reconozco que yo llevé muchas cosas que no llegué a utilizar (tijeras y lima; gasas y suero; jabón y colonia; peine…). Creo que no os van a hacer falta, ya que si hay que hacerle alguna cura o lavarle, os facilitarán los productos en el hospital.
  • Y aunque no es un elemento propio de la bolsa…¡no os olvidéis la sillita del coche o el carrito para volver a casa!

Bolsa para la mamá y el papá

  • Camisones: un par. Si no os gustan los camisones podéis llevar pijama de pantalón, pero no os serán tan prácticos. Pensad que os tendrán que revisar y limpiar varias veces al día. Si usáis bata, podéis llevar una (os vendrá muy bien si salís a dar un paseo por los pasillos o si tenéis frío).
  • Braguitas: 4-5. Con los loquios (las pérdidas de sangre tras el parto) es muy fácil que manchéis la ropa, es mejor que llevéis recambios. Yo compré un paquete de las de usar y tirar, pero creo que es mucho mejor que llevéis las vuestras. Podéis coger las más viejecitas (por si luego las queréis desechar directamente), de algodón, que os resulten cómodas.
  • Compresas de algodón de post-parto (de venta en farmacias y tiendas especializadas): un paquete grande (20-25). Como en el caso de los pañales, algunos centros os las facilitarán pero la mayoría, no. Para los primeros días, me fueron genial las Febus Postpart y las Natracare.
  • Neceser: vuestros utensilios de diario. Peine, cepillo de dientes, champú y gel…
  • Productos para la lactancia materna: discos absorbentes, sacaleches (si tenéis), crema protectora, etc. Aquí encontraréis más info sobre este tema.
  • Secador. Un elemento indispensable para secar bien los puntos (si los lleváis). Es una forma de cicatrizar mejor las heridas, con aire fresquito, que queden bien secas y sin necesidad de pasaros una toalla (que siempre es algo más molesto).
  • Para papá: sed buenas y pensad un poco en ellos. También van a estar muchas horas en el hospital, van a dormir ahí… No está de más que les cojáis su pijamita y alguna muda limpia 😉

Creo que no me dejo nada… La verdad es que me ha costado un poco recordar qué llevé yo. ¡y eso que sólo han pasado 16 meses! Si algún día me doy un golpe en la cabeza y decido ir a por otro voy a tener que volver a las clases preparto 😉

 

 

 

 

Porqué voy a dejar de decir ¿y los niños, para cuándo?

Se os va a pasar el arroz, ¿no os animáis?, ¿y los niños qué, para cuándo? Son frases hechas, inocentes a simple vista pero que pueden hacer estragos en algunas personas. Siempre hemos leído y oído que tener hijos es fácil, pim pam, ponerse a la faena y en nueve meses viene un bebé (o más de uno) al mundo. Es falso. A veces sí que es, como se dice en mi tierra, “bufar i fem ampolles” (es decir, que se realiza de forma fácil), pero normalmente, traer hijos a este mundo no es tan sencillo.

¿Todos sabemos cómo se hacen los niños no? (por favor, si alguien no lo sabe, que deje su comentario al final de este post). Pues bien, se tienen que alinear algunos planetas para concebir un hijo. Para empezar, las mujeres no somos fértiles los 30 días del mes, sino que las probabilidades muy altas de concebir se sitúan en 2-3 días, y las altas, en los dos días anteriores y posteriores. Esto en una pareja que no tiene dificultades ni problemas para concebir de forma natural.

Pero es que, además, existen ciertos temas que son tabú en nuestra sociedad como son la infertilidad o los abortos. Hay infertilidad de muchos tipos y de distintos niveles y muchos tratamientos médicos para conseguir tener un hijo. Y, por otro lado, una vez embarazadas, existen ciertas complicaciones que pueden terminar en abortos naturales (normalmente se dan en el primer trimestre) que impiden continuar con el embarazo.

No voy a daros cifras (hay muchos estudios en las redes que dan datos) por una razón. La gente miente. Como os decía, es un tema tabú, y no sé si por vergüenza o falta de empatía de otras personas, la gente suele ocultar este tipo de hechos. No sólo lo entiendo, si no que probablemente yo, en su lugar, haría lo mismo.

Mi marido y yo tardamos 6 meses en quedarnos embarazados. Según mi ginecólogo, es un período relativamente corto, ya que normalmente se tarda un año de media. Pues en estos seis meses tuve que aguantar comentarios a diario y miradas extrañas de gente que sabía que estábamos buscando un bebé. Indirectas del tipo “no es normal”; “yo me quedé a la primera”; “igual un médico os puede ayudar”. PRIMER CONSEJO. Si estáis intentando quedaros embarazados, no lo hagáis público. La gente es muy insensible e ignorante (a veces incluso, malvada). Vosotros a lo vuestro. Mi ginecólogo también me dijo un día: yo tengo la consulta llena de gente que se ha quedado a la primera, de puertas para afuera.

Si de verdad habéis logrado concebir a vuestro hijo en los dos primeros intentos, felicidades. Es un período muy corto. Pero el tema está en que muchos de los que van alardeando de esto, mienten. Me han contado que incluso, algunos de ellos se han tenido que someter a tratamientos de infertilidad. Una cosa es ser discreto y no contar nuestra vida (que como os decía, comparto) y otra es ser un cínico y un falso.

El tema de los abortos espontáneos también afecta a muchas parejas. No tiene por qué haber un problema mayor, a veces es simplemente, una circunstancia puntual y pasajera que no tiene por qué volver a repetirse. Pero sucede. Sin que haya ningún problema detectado, y todas las pruebas sean correctas. Supongo que se debe a que el cuerpo humano es más complejo de lo que nos imaginamos y no es tan sencillo.

Y es por ello que yo he decidido dejar de hacer comentarios como los que os comentaba al principio. Igual concebir un hijo está siendo un problema muy grande para esa pareja a la que le decidimos “¿y los niños, para cuándo?; quizá no pueden tener hijos y les estamos diciendo que se les va a pasar el arroz… ¿Qué duro, no?

Ojalá este tema tabú, poco a poco, cambie. Creo que el meternos en nuestros asuntos puede contribuir a ello. En las redes sociales está habiendo un cambio y son muchas las parejas que están luchando por tener un hijo y dan la cara explicando sus problemas. Se las conoce como la “infertilpandy” y, de verdad, que es de admirar que compartan sus historias.

Por cierto, si conocéis a alguien que esté pasando por un mal trago similar…evitar decirles “relájate y verás como en seguida te quedas embarazada”; “eso son los nervios”; “a mi prima del pueblo le pasó, y ahora tiene tres hijos hermosos”. Es mejor que cerréis el pico (SEGUNDO CONSEJO)

Guía “Un infant, quina il·lusió”, una pésima ayuda a las madres catalanas

Estoy cabreada. Casi tanto como cuando cayó en mis manos por primera vez, ahora hace unos 15 meses. Bueno, en realidad más aún, ya que ahora tengo mucha más información y sé perfectamente que se trata de unos textos falsos y partidistas. Estoy hablando de la guía “Un infant, quina il·lusió” (Un bebé, qué ilusión) que la Generalitat de Catalunya envía a los domicilios automáticamente cuando somos madres.

El libro (lo podéis ver en este enlace) fue editado por primera vez en 2013 y actualizado en 2014 y se promociona como una guía personalizada a rellenar por las familias sobre los primeros años del bebé. ¿Mola, no? Esta parte, sí, es genial. Pero la guía contiene información adicional errónea que creo que puede hacer más mal que bien a muchas familias.

La guía se divide en dos partes. Por un lado, se dan una serie de pautas sobre los trámites a realizar después del nacimiento, permisos por maternidad y paternidad, cuidados básicos del bebé, la alimentación, la higiene, el sueño, etc. y en unas páginas anexas hay unos campos vacíos para que vayamos anotando en qué momento nuestro bebé ha sido superando ciertas etapas o cómo ha ido desarrollándose (por ejemplo, cuando le salió el primer diente, cuando empezó a andar, qué palabras dice, a qué juega…). Por otro lado, al final de la guía, hay unas páginas patrocinadas por varias marcas que contienen información sobre los puntos anteriores (alimentación, higiene, etc.) que están muy alejadas de la realidad. Vamos punto a punto con esta información que tanto “chirria”.

Lactancia materna. En las páginas iniciales la información es bastante correcta (que no completa). Se habla de alimentación a demanda (aunque no estoy de acuerdo con la afirmación “siempre que el recién nacido lo pida”, ya que sabemos que si un bebé nace con bajo peso o no mama suficiente durante el día o la noche, hay que ofrecerle el pecho más a menudo, despertándolo incluso si es necesario). Se hace mención a la recomendación de la OMS de mantener este tipo de lactancia hasta los 6 meses, pero no se menciona que la misma OMS recomienda mantener la LM hasta los 2 años. Se explica también que la LM no es sólo alimento, también es afecto, calor…

En esta misma página también se informa sobre la lactancia artificial y lo veo bien, creo que si es una decisión de la madre, hay que respetarlo y no hay que ir escondiendo la información para ponérselo más difícil. El texto continua diciendo que “pasado un año, el niño puede seguir tomando pecho si lo desea. No es necesario beber leche adaptada, aunque a veces, según las necesidades del niño o la niña, puede ser que el equipo de pediatría te indique que continúes con la leche adaptada”. ¿Pasado un año? Y dos, y tres, y cuatro… La OMS recomienda la LM hasta los 2 años y después, hasta que la madre y el niño lo deseen. Esta frase no aparece en ninguna parte de la guía.

Si vamos a las páginas finales de los patrocinadores, ¡oh! ¡Sorpresa! Se habla de la lactancia de otra forma, o mejor dicho, desde otro punto de vista: en de los fabricantes de leches de fórmula, claro.

Blemil patrocina un texto sobre la lactancia con biberón. En él se habla de “la recomendación de la OMS los primeros meses de ofrecer leche materna ya que le aporta todos los nutrientes necesarios para su desarrollo y maduración” (los primeros meses no son ni 2, ni 3…son 6 y sería conveniente recordarlo). Aquí ya nos hemos olvidado del vínculo y del afecto, hablamos sólo de comer.

Pero lo peor viene ahora: “No obstante, a veces la lactancia materna no es posible, ya sea por motivos de salud, laborales o personales”. ¿Hola? La lactancia materna puede no ser la decisión de la madre y es totalmente respetable, pero es perfectamente compatible con la mayoría de patologías y con el trabajo. He consultado el tema de enfermedades y lactancia materna con Alba Padró, de Alba Lactancia Materna y LactApp, y me comenta que es incompatible en casos muy puntuales, como por ejemplo que la madre tenga SIDA, que se esté sometiendo a un tratamiento de quimioterapia o en el caso que el bebé tenga galactosemia). Señores del Departament de Benestar i Família (y, por ende, señores de Blemit), las madres estamos hasta el moño que nos digan que “a veces, la LM no es posible”. Hagan el favor de ser más rigurosos y detallados y no dar información errónea y a medias, ya que esto no favorece para nada la lactancia materna. Insisto en que este documento lo edita un organismo público, y va dirigido a todas las familias.

De la clasificación de leches artificiales chirrían muchas cosas, pero la que más, la afirmación que la leche  de inicio o 1 es “la más parecida a la leche materna”. La leche de inicio y la lactancia materna se parecen como un huevo a una castaña. Sería más adecuado decir que los laboratorios no han conseguido nada mejor.

2016-01-14 15.47.45La introducción de nuevos alimentos. Información patrocinada por Mi primer Danone. Según este texto, a partir de los 6 meses el bebé ya está preparado para comer otros alimentos (en realidad es el momento de empezar a ofrecerle y ver cómo reacciona, pero la AC no tiene que empezar exactamente ahora, depende de cada bebé) y además, “es necesario introducir en la dieta del bebé lácteos específicos con leche de continuación para que vaya aceptando nuevos sabores y texturas de forma progresiva”. No sólo no es necesario, si no que no es recomendable. Son yogures que, además, son mucho más caros que los convencionales. No lo digo yo, lo dicen muchos expertos en nutrición infantil y pediatras, además de varios estudios y publicaciones. Aquí tenéis lo que dijo la OCU al respecto.

Un poco más adelante, encontramos una página patrocinada por Blevit que se titula “las papillas”. “La diversificación alimentaria se inicia entre los 4 y los 6 meses de edad, a partir de este momento, el bebé pasa de una alimentación líquida (leche materna o artificial) a consumir alimentos semisólidos”. Pero, vamos a ver, ¿no habíamos quedado que la OMS recomendaba mantener la LM exclusiva hasta los 6 meses? ¿Por qué ahora decimos que a los 4 podemos introducir las papillas de cereales y la fruta? Incoherencia total. Por cierto, podéis empezar la alimentación complementaria por cereales, frutas o verduras, es indiferente, y no es necesario que sea en forma de papillas. Muchos niños (el mío, por ejemplo) toleraba perfectamente comerse las verduras y la fruta chafadita con un tenedor a los seis meses.

2016-01-14 15.47.15Seguimos con la alimentación. El desayuno…patrocinado por Colacao. Este texto clama al cielo, en serio. Empieza hablando de la importancia de instaurar buenos hábitos alimentarios, educar en la adquisición de hábitos dietéticos adecuados y estilos de vida saludables, como por ejemplo desayunar de manera equilibrada y completa. ¿Cómo? Pues desayunando “leche o lácteos con cacao que enriquece la leche y la hace más atractiva”; galletas o bizcochos. No lo digo yo, lo dice Colacao. También dice que a media mañana es bueno tomar un batido de cacao y al final recuerda añadir cacao a la leche. Sin comentarios. Bueno, sí que diré (por si alguien no lo sabe) que este tipo de preparaciones de cacao son muy poco recomendables, especialmente para los niños, por tener muchas calorías y muchísimo azúcar. Así que, de saludable, poco.

El sueño infantil. Vuelvo a las páginas iniciales de la guía (que se suponen que no están patrocinadas) y leo que “los niños deben dormir en la habitación de los padres mientras quepan en el moisés y que, tras las tomas nocturnas, es donde el bebé debe volver. Después, hay que pasarlo a una cuna de baranda en su habitación”. Ni se os ocurra saltaros esta recomendación, no decidáis bajo ningún concepto dormir como os dé la gana, con una cuna mayor en vuestra habitación o practicar el colecho o estaréis creando un monstruo (nótese la ironía). Eso sí, “si conviene le dais un peluche o una manta”. El texto también recomienda que el niño se chupe el dedo o use chupete porque le relaja. Se les ha olvidado decir que el chupete no está recomendado hasta que la LM esté bien establecida (un mes o dos, aproximadamente) y que lo que de verdad relaja a los bebés es dormir lo más cerca posible de sus padres.

20160114_154212Como me estoy extendiendo mucho y podría criticar la guía hasta el día del juicio final, voy a hacer un resumen de algunas otras cosas que son dignas de mención también. En el punto “Salimos a dar una vuelta”, aparece una familia feliz paseando a la beba en una mochila no ergonómica y mirando hacia afuera; en el apartado de higiene bucodental (patrocinado por Licor del Polo Junior) no se menciona a partir de qué edad es recomendable usar este tipo de productos; cuando se habla de las sillas de seguridad del coche (patrocina aquí BébéConfort) no se menciona que lo más recomendable y seguro es viajar a contramarcha, siendo esta opción obligatoria hasta los 15 kg de peso).

Como veis, esta guía es un despropósito. Y lo es más aun teniendo en cuenta que ha sido supervisada por la Societat Catalana de Pediatría y la Associació Catalana d’Atenció Precoç (ACAP). Yo personalmente voy a transmitir una queja al Departament de Benestar i Família de la Generalitat a través de este enlace. Considero que se deben revisar muchos de los puntos y textos para hacerlos más coherentes y, sobre todo, rigurosos.

Si os ha gustado este post, os pido que me ayudéis a difundirlo en las redes sociales, a ver si entre todos, conseguimos algo. Y por supuesto, que os animéis a dejar constancia en el propio departamento de Benestar i Familia.

Hoy aprendemos con los juguetes sensoriales de Kibi Toys: el Memory Sonidos

Jugar no es (o no debería ser) simplemente pasar el rato y entretener a los niños, sin más. El juego es la fórmula por excelencia de aprendizaje, sobre todo en edades tempranas, en las que cualquier estímulo les supone una nueva experiencia y conocimiento. Para nosotros es muy importante que el peque juegue con juguetes educativos y de calidad y no pase el rato simplemente pulsando botones de un cachivache como si de un robot se tratara. Es por eso que el post de hoy me gusta especialmente, ya que, gracias a la gentileza de Kibi Toys, hemos podido probar un juguete sensorial fantástico: el Kibi Memory Sonidos.
En realidad se trata del primer juego de este tipo que cae en nuestras manos. Tenemos juguetes de todo tipo, pero hasta ahora no había tenido ocasión de realizar una actividad sensorial con el peque. El objeto del Memory Sonidos es aprender y descubrir algunos sonidos a través de distintas actividades. Pero además, se trabajan distintas habilidades como la psicomotricidad fina, la destreza y coordinación de movimientos, la lógica o la deducción.

20160114_153329Se trata de un juego muy sencillo de utilizar, pero muy completo, original y versátil. Y es por ello que fue galardonado en los Premios Crea del Instituto Ideas en 2014 y en los Premios Consejo Social, Cátedra de Cultura Directiva y Empresarial en 2015.

¿En qué consiste?

El juego está formado por un panel de madera y diez cubiletes con 5 materiales distintos en su interior (dos cubiletes de cada): piedras, agua, arena, campanillas y cascabeles. En panel incluye estos nombres y una imagen de cada uno de ellos. La edad recomendada, es decir, aquella en la que los niños le van a sacar más partido, es de 3 a 6 años. Pero según nuestra experiencia, creo que a partir de los 12 meses los peques ya pueden jugar con él y experimentar.

El juego está fabricado con madera de haya. A nosotros nos gustan mucho este tipo de juguetes, fabricados con materiales naturales, porque son mucho más agradables y resistentes que el plástico y, por lo tanto, más duraderos. Los colores también suelen ser más armoniosos y no tan “chillones”.

¿Cómo se juega?

2016-01-14 15.03.06Este es uno de los motivos por los que me gusta tanto el Memory Sonidos. No hay una única forma de jugar. En la caja hay una guía con distintas propuestas para empezar pero serán los propios niños o sus padres los que encontrarán nuevas fórmulas e ideas para divertirse aprendiendo.

En nuestro caso, con un trasto de 15 meses, la primera toma de contacto fue sacar los cubiletes de su hueco y volver a colocarlos. M. ahora está en una etapa en la que le gusta mucho jugar con encajables y puzles sencillos, por lo que imaginaba que su idea inicial sería esta. Después, le enseñé que cada cubito hace un sonido, agitándolo primero cerca de mi oído y después en el suyo. Entonces se olvidó un poco de ordenarlos y desordenarlos y fue cogiendo una a una las piezas, agitándolas bien fuerte cerca de su oído. Por su corta edad, algunos sonidos creo que no los diferenció bien (como el del agua) pero rio mucho al escuchar el golpeteo de las piedras; y se sorprendió con la sutileza de la arena; o el clin-clin de las campanas.

Este meneo de cubiletes duró un buen rato, cosa que no me esperaba, ya que para ser un juguete para más mayores, se entretuvo bastante. Como el peque habla hasta por los codos y todo lo repite, otro día jugamos a mover los cubiletes e ir repitiendo cada palabra (en catalán y en castellano): aigua/agua; sorra /arena; pedres/piedras; campanes /campanas; cascavell/cascabel y él las iba repitiendo (unas con más acierto que otras). Por último, y como no podía ser de otra forma, el lanzamiento de piezas al grito de “cauuu” (cae) era casi obligatorio, ya que es su pasatiempo favorito.

Los niños más mayores tienen muchísimas más posibilidades para jugar y aprender: escuchar los sonidos y buscar su pareja, aprendiendo los conceptos gracias a las imágenes del tablero; mezclar todas las piezas y tratar de emparejar los cubiletes; relacionar cada sonido con su nombre e imagen; buscar sonidos similares en el entorno; colocar las piezas fuera del tablero e intentar memorizar su posición… A todos estos juegos, además,  se les puede añadir el reto de medir el tiempo en el que se resuelven, gracias al reloj de arena que incluye. Como os decía, las posibilidades son infinitas. Se me ocurre que, como es un juego que ocupa poco espacio, también se puede llevar fuera de casa (o traer esos materiales a casa) para que los niños los toquen y vean de primera mano, más allá de la imagen o su sonido.

Como veis, el Memory Sonidos permite al niño jugar solo pero también con otros niños o con los padres, abuelos, cuidadores…

¿Quién hay detrás de Kibi Toys?

Kibi Toys es una joven y pequeña empresa valenciana que desarrolla juguetes educativos de calidad y alto valor pedagógico. Entre sus compromisos se encuentra el ofrecer al cliente un gran servicio antes, durante y después de la compra. Recalco esto porque lo he podido comprobar por mí misma, ya que Maya, cofundadora y responsable del departamento de márketing, ha demostrado ser un encanto y estar dispuesta a ayudarme por si tenía dudas. Además del Memory Sonidos, tienen otras propuestas de juegos sensoriales muy chulas: el memory texturas, el memory aromas y el memory gradientes. Todas ellas las podéis adquirir en su página web por 49 euros. La verdad es que es la relación calidad-precio es muy buena, ya que el juguete está diseñado y fabricado íntegramente en España (menos mal, porque estoy cansada ya del Made In China) con materiales de gran calidad.

Además, encontraréis a Kibi Toys en las redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram y Youtube: dónde podréis acceder a interesantes vídeos para sacarle el máximo partido a sus juguetes sensoriales.

En resumen:

Lo que más me ha gustado:

  • La originalidad a la vez que sencillez del juguete
  • Es muy intuitivo
  • Su versatilidad y las múltiples opciones de juego que permite
  • La calidad de sus materiales
  • Permite el juego individual o colectivo
  • Fabricación Española
  • Favorece el pequeño comercio. No tengo nada en contra de las grandes multinacionales, pero no debemos olvidar al pequeño empresario.

Lo que menos me ha gustado:

  • No haberle sacado todo el partido que tiene el producto por la corta edad del peque. Pero esto tiene fácil solución, solo hay que esperar que crezca un poco.
  • No haber podido probar antes el juguete, ya que sus otras propuestas similares hubieran ido de cabeza a la carta de los Reyes Magos.

¿Qué tal vuestra experiencia con los juguetes sensoriales? ¿Les gustan a vuestros hij@s?

Andrea Lorente: “Dar o no el pecho no es una decisión de familia, es una decisión de la madre”

Andrea_lorente

Andrea, junto a Abril y Leo.

Lo prometido es deuda. Antes de las fiestas os prometí una nueva sección en el blog: las entrevistas. Pues la primera es esta, y he querido que sea sobre la lactancia materna con Andrea, una vieja amiga que es asesora de lactancia.

Andrea y yo nos conocemos desde hace la tira, desde que trabajamos juntas durante unos meses. Por aquel entonces nuestras vidas eran bastantes diferentes: más jóvenes y sin hijos. Y ahora, casi una década después, nuestras respectivas maternidades nos han vuelto a acercar. Ella, con mucha más experiencia que yo ya que es mamá de una niña y un niño (Abril, de 7 años, y Leo, de 3 y medio). Andrea es licenciada en Ciencias Ambientales y profesora de secundaria. Además, compagina la enseñanza con el trabajo de asesora en lactancia materna en Mare a Mare, tema del que hoy vamos a hablar.

Andrea, en primer lugar, háblanos de tu trabajo como asesora de lactancia. ¿En qué consiste?

Por una parte, formo parte del grupo de asesoras de lactancia Do de Pit, el grupo de apoyo a la lactancia madre a madre que hay en la ciudad de Tarragona. Por otra parte, hago un servicio particular de visitas a domicilio. Mientras que mi trabajo en Do de Pit es totalmente altruista, Mare a Mare ¡tiene ánimo de lucro! Lo que ofrezco es la comodidad de tener una asesora para una misma sin tener que desplazarte de tu domicilio cuando la necesitas. Desde el grupo había detectado la necesidad de algunas madres de ser atendidas en otros horarios (si tienes la subida de la leche un sábado y tu hijo no se engancha, no puedes esperarte hasta la reunión del viernes) o en otros municipios que no tienen grupos de apoyo. También hay madres que no se sienten cómodas en las dinámicas de grupo y prefieren ser atendidas personalmente.

Ello me animó a montar Mare a Mare. Básicamente, cuando me llama una madre y no puedo resolver la duda por teléfono (las consultas telefónicas no las cobro) aclaro en qué consiste el servicio y la tarifa y quedamos, normalmente en el domicilio de la madre. Una vez en casa, valoro la toma y doy toda aquella información que la madre pueda necesitar. No soy sanitaria por lo que no puedo recetar medicamentos ni puedo valorar el estado de salud del bebé y de la mamá. Las visitan suelen durar una hora u hora y media, dependiendo del caso. A partir de allí, si la madre lo necesita, hago un seguimiento por teléfono o WhatsApp.

Lo más común son bebés recién nacidos de madres primerizas o madres cuya primera lactancia fracasó. Valoro tomas, corrijo postura si es necesario, valoro si hay frenillo o retrognatia, miro si hay síntomas de mastitis… En estos dos últimos casos derivo a sanitario.

Antes de ser madre, tú no te dedicabas a la asesoría. ¿A qué se debe este cambio?

Bueno, hasta que no tienes un bebé en brazos no sueles aterrizar en el mundo de la lactancia. Para mí, como madre, Do de Pit fue una fuente constante de apoyo emocional e información. La maternidad saca lo mejor y lo peor de ti, y tener un grupo de apoyo realmente facilita mucho las cosas, tanto a nivel práctico como emocional. Cuando mi hija mayor empezó a ser más grande y vi que mi experiencia podía ser de ayuda a otras madres, me animé a hacer el curso de formación de asesora y a seguir en el grupo, pero ya no como madre sino como asesora.

¿Cómo fue tu experiencia con la lactancia materna de tus dos hijos?

Muy buena, la verdad es que no me puedo quejar. Abril mamó hasta los 4 años y 4 meses y Leo todavía está en ello. Durante un año hice lactancia en tándem, que es durillo, pero como ya lo sabía, no me espantó.  Por el resto, ni una mastitis, ni una grieta, ya digo, ¡una afortunada informada!

¿Cuáles son las dudas más habituales de las madres que quieren dar el pecho?

Por desgracia, siguen abundando los mitos: no tener leche, no poder compatibilizar con el trabajo, tener los pezones planos, que con el biberón se crían igual o mejor, no sé si voy a poder…

Estas leyendas pasan de generación en generación… ¿Cómo erradicarlas?

Por desgracia sí que pasan de generación en generación y la imagen irreal de la maternidad que ofrecen los medios de comunicación y la sociedad no ayudan en absoluto. Para erradicarlas, lo mejor es información y normalización en todos los ámbitos; desde noticias sobre lactancia en los medios, a mayor presencia de la lactancia materna en los libros de texto y cuentos infantiles, mejor formación de todos las sanitarios (aunque aquí están mejorando a pasos agigantados)…

¿Qué consejos básicos les darías a las mamás que optan por la lactancia materna?

Información y apoyo. No hace falta tener un máster en lactancia para dar el pecho, sólo necesitas una persona, una web o un número de teléfono donde sepas que puedes conseguir información de calidad y apoyo.

La familia y el entorno más inmediato juegan un papel fundamental en el correcto desarrollo de la lactancia. ¿Qué consejos les darías a ellos?

Respeto y paciencia. Dar o no dar el pecho no es una decisión de familia, es una decisión de la madre. Tan mal me sabe que una madre deje el pecho por presión social, que una que lo dé obligada. Así que hay que respetar y acompañar la decisión de la madre, sea la que sea. Y la paciencia es necesaria porque el postparto es una montaña rusa hormonal que nos transforma en una especie de gremlin alérgico a las suegras que nos pone en situaciones familiares complejas.

Parece que hay una guerra entre mujeres que amamantan y las que optan por el biberón. ¿Qué opinión tienes sobre este tema?

No soportamos el fracaso social y todas (y quiero decir TODAS) en algún momento de nuestra maternidad nos sentimos unas fracasadas. Y como no toleramos esa sensación, a veces tenemos la necesidad de hacer valer nuestras decisión para así intentar disminuir la sensación de fracaso o de culpabilidad. Esto vale, para la lactancia, el colecho, el tipo de crianza y cualquier otra cosa que hayamos decidido con respecto a nuestro hijos.

Tenemos impuesto un modelo imposible de cumplir. Tenemos que ser buenas madres, esposas, trabajadoras, amas de casa, amigas, hijas, nueras, agentes sociales… Y no se puede ser todo a la vez, lo normal es que los primeros meses no tengas tiempo ni para ir al baño y ducharte se convierta en un lujo, así que lo normal y esperable es que no tengamos las canas teñidas ni la manicura hecha, nuestra casa esté hecha un desastre, se nos olviden los cumpleaños…

Creo que la solución pasa por una maduración personal y social en la que entendamos que hay muchas maneras de hacer bien las cosas y en la que no seamos tan individualistas.